sábado, 16 de junio de 2012


“Si a mí me pasa algo se sabrá la verdad sobre las renovables” (Viene de Diario Público)

Ángel Vadillo lleva cinco días en huelga de hambre a las puertas de Industria para protestar por la supresión a las ayudas a las energías verdes

Ángel Vadillo no suelta la botella de agua mientras habla. Desde hace cinco días es lo único que ingiere. Agua con azúcar "hasta que el cuerpo aguante", dice desde su furgoneta, estacionada frente al Ministerio de Industria en el Paseo de la Castellana de Madrid.

Decidió iniciar una huelga de hambre el 10 de junio como último recurso para conseguir que Alburquerque, la pequeña localidad extremeña de la que es alcalde, no se quede sin los cinco proyectos de termosolares que el Gobierno de Rajoy ha echado por tierra.

Antes, recorrió a pie los 639 kilómetros que hay desde su pueblo  hasta la capital tratando de concienciar a quien encontraba a su paso sobre la necesidad de invertir en las energías renovables. Pasó dos meses a las puertas del Ministerio a la espera de ser escuchado. Cuando se le acabó la paciencia, dejó de comer. "No había alternativa", asegura.

"En Extremadura los recortes nos están haciendo añicos. Sólo hay un sector para generar empleo y es el de las renovables", sostiene. 

Tan sólo un mes después de tomar posesión, el ministro de Industria, José Manuel Soria, aprobó el decreto 1/2012 que retiraba las primas a los proyectos de energías verdes en el país y que en el caso de Alburquerque suponía una inversión por valor de 1.000 millones de euros.

Según explica Vadillo, aquello conllevaba la creación de 800 puestos de trabajo directo y otros 400 o 500 indirectos en una población de 5.700 habitantes que soporta una tasa de desempleo cercana al 40%.

"Ese decreto, aunque la gente no lo sabe, es lo más dañino que se ha hecho para la economía de este país. Es un sector [el de las renovables] que va a crear empleo y por el que el Estado recaudaría impuestos. Pero no estamos dando seguridad jurídica a los inversores, generando una imagen pésima para ellos", afirma el regidor extremeño.

Tras la insistencia, el pasado jueves consiguió una cita con Soria, pero la postura del ministro, que justifica la decisión por la necesidad de "bajar el déficit tarifario", parece inamovible. "Es un ministro más al servicio del lobby. Ni conoce ni quiere conocer porque está al servicio de UNESA (Asociación Española de la Industria Eléctrica)", subraya.

Esa es la principal denuncia de Vadillo, que achaca a los intereses de las grandes compañías de electricidad la escasa inversión en energías verdes, en manos de pequeñas y medianas empresas con escaso apoyo del Estado. "Hay una nómina tremenda de políticos en UNESA, Felipe González o Aznar cobran enormes sueldos de ellos ahora, en plena crisis.  Y es legal, pero tremendamente injusto", se queja.

Por eso, dice, le consuela que cuenta con "la verdad" de su parte. "El ministro me ha creado un problema a mí, pero yo también se lo puedo crear a él. Si a mí me pasa algo se va a saber la verdad sobre las renovables", sentencia. 


domingo, 3 de junio de 2012


Cordel de las Vacas Bravas y río Yeguas



Recorrido: Desembocadura del río Yeguas, Acebuchal del Cordel de las Vacas Bravas

Inicio: Carretera A-3101 (antigua N-420) PK.4 de Villa del Río a Cardeña, en un pequeño ensanche (Camino del Manchao)

Final: Desembocadura del río Yeguas (Boca del Río)

Distancia aproximada: 2,6 Km. (ida)

Localización: Término Municipal de Montoro. Para llegar al Inicio de la ruta hay que coger la carretera A-3101 (antigua N-420) de Villa del Río a Cardeña, para ello tomaremos la salida 348 de la N-IV en dirección a Cardeña.

Clasificación: Ruta fácil, descenso algo acusado al principio. Es ideal para realizarla a pie y a caballo, aunque el primer tramo puede entrañar cierta dificultad para la bicicleta por la pendiente y pedregosidad del te­rreno.

 El Cordel de las Vacas Bravas es una vía pecuaria que une el municipio de Montoro con el de Marmolejo, ya en la provincia de Jaén. Tradicionalmente ha sido la ruta seguida por los romeros y las romeras de Montoro en dirección al Santuario de la Virgen de la Ca­beza, en la Sierra de Andújar.

Iniciamos el recorrido en la ca­rretera que une Villa del Río con Cardeña justamente en el punto kilométrico 4, donde no será di­fícil seguir la trayectoria del cor­del, una abundante vegetación de monte bajo delimita las 45 varas castellanas (37,50 m.) de anchu­ra legal que le corresponden.

Durante el descenso por el ba­rranco conocido como “El Jondi­llo”, lentiscos, romeros, retamas y algunas encinas dispersas se van haciendo cada vez más abundan­tes. No es extraño en época de re­colección de espárragos silvestres encontrar a numerosas personas buscando los apreciados vástagos por entre el matorral noble.

También resulta interesante este descenso desde el punto de vis­ta geomorfológico y paisajístico ya que permite sumergirnos en la historia geológica a través de una magnífica ventana que el río en esta acusada curva ha marca­do. Entre las areniscas rojas del Triásico (formadas hace más de 200 millones de años) se van a ir intercalando conglomerados ba­sales del mismo periodo. Es acon­sejable detenernos en uno de los recodos para contemplar la pano­rámica que nos ofrece el meandro encajado del río: enfrente, aún en la provincia de Jaén, el promon­torio de “las laderas del Vicario o de Bretaña”, con pendientes muy acusadas y escasa vegetación de­lata la vocación ganadera.

Descenderemos hasta el mismo lecho del río, para comprobar el poder erosivo de éste y cómo ha labrado y horadado el meandro hasta hacer que los materiales más antiguos como las pizarras del Paleozoico afloren al exterior. Podríamos incluso buscar una si­militud con el meandro de Mon­toro. Precisamente, el encajona­miento del río hizo que durante muchos años existiera en este enclave un vado por el que cruzar a la orilla opuesta.

Una vez en la orilla, remontare­mos el río por el borde entre la vegetación ya de ribera donde van a predominar fresnos sauces y tarajes en primera línea y ex­tendiéndose por la llanura aluvial, álamos blancos, negros y cañas.

En dirección a la desembocadura del río Yeguas, algunos pequeños arroyos que cruzamos aparecen bordeados por una exuberante ve­getación ripícola (propia de este ecosistema) por la que ascienden hiedras y que dan cobijo a un sinfín de ruiseñores, mirlos, mos­quiteros y demás aves de estos ambientes ribereños.

La llanura aluvial se va haciendo más extensa, como límite a los cultivos de olivar adyacentes, en discordancia con la orilla opues­ta donde la pendiente es mayor y no permite apenas el depósito de sedimentos. Esta llanura limo­sa por la que discurrimos incluye uno de los puntos de vegetación más curiosos e interesantes de este sendero: preciosos enebros de gran porte piramidal aparecen dispersos por entre los fresnos y tarajes.

En la ladera de nuestra izquierda nos sorprende la mole rojiza del edificio de San Camilo, una impre­sionante construcción que data del siglo XVIII. La importancia de esta compleja hacienda queda re­flejada en un documento del siglo diecinueve redactado por Luis María de las Casas-Deza: “mag­nífico plantío de olivar de 40.000 pies, molino de seis vigas, cuatro de ellas de marca mayor, excelen­te casería y oratorio”

Dejando a un lado la hacienda de la Garabitera, vale la pena alcan­zar la desembocadura del río Ye­guas conocida como “La Boca del Río” para descubrir una vegeta­ción de ribera excepcional, donde el verde claro de los fresnos se en­tremezcla con el pálido de tarajes y álamos. El Yeguas viene escol­tado por tamujos y adelfas y las oscuras piedras del lecho apare­cen pulidas, con formas curiosas que el agua ha labrado a lo largo del tiempo. Si prestamos atención a las rocas, podremos observar restos de alguna nutria asidua de este lugar, posiblemente aposta­da en la desembocadura, donde la confluencia de los dos cauces es un pescadero perfecto.

Si optamos por remontar el río Yeguas, disfrutaremos de una ri­bera caprichosa que nos recuerda lo que fue el magnifico bosque de ribera cubierto hoy en día aguas arriba por el embalse del Yeguas. El río serpentea a un lado y a otro, capricho fluvial que ha dado el topónimo de La Herradura a la zona.

Observaciones: Si optamos por ampliar esta ruta, al llegar a la desembocadura, po­demos seguir paralelos y remon­tar el cauce del río Yeguas hasta llegar a la presa del mismo nom­bre a tan solo cinco kilómetros y medio, aguas arriba.

Este artículo viene de: http://www.rutasdelsur.es/node/432.




sábado, 25 de febrero de 2012

Iberdrola se quita la máscara verde
Hace unos años, la mayor eléctrica española, Iberdrola, realizó un enorme esfuerzo propagandístico, un profundo lavado de cara, para presentarse como una empresa verde. La eléctrica de las tres hojitas se esforzaba en asociar su imagen a la de “energía verde” y en vender su eslogan de “queremos ser tu energía”.

Desde Greenpeace ya advertimos en su momento que, aunque era cierto que Iberdrola estaba invirtiendo en energías renovables y llegó a ser el mayor promotor eólico mundial, la realidad era que la mayor parte de las inversiones realizadas por la empresa seguían destinándose a energías sucias.

Iberdrola, además de ser la mayor propietaria de centrales nucleares de nuestro país, y de quemar carbón en varias centrales térmicas, se embarcó en una desaforada ola de construcción de centrales térmicas de gas, los llamados “ciclos combinados”, que han dado lugar a una auténtica “burbuja de gas”. Como resultado, ahora en España tenemos muchas más centrales generadoras de electricidad de las que se necesitan, y como no todas pueden estar funcionando siempre porque no hay tanto consumo de electricidad, muchas de ellas se quedan paradas sin que las compañías eléctricas las puedan rentabilizar.

La conclusión lógica ante una situación en la que hay centrales que sobran sería: cerremos las peores. Ya no hay excusas para mantener abiertas las centrales nucleares, y mucho menos para alargarles la vida como pretende este gobierno, y muchas de las centrales térmicas, empezando por las de carbón, se podrían ir cerrando, evitando así una gran cantidad de emisiones de CO2.

Pero no, lo que nos dice la empresa supuestamente verde es que de lo que hay que prescindir es de las energías renovables. Sus argumentos son tan falsos como hipócritas. Las renovables que antes eran rentables ahora resulta que son carísimas. Las mismas renovables que Iberdrola construyó en España y sigue construyendo en otros países donde su Gobierno sí quiere que se hagan, como Estados Unidos, ahora resulta que en España no se deben hacer.

¿Por qué? Pues muy sencillo: porque muchos de los proyectos que actualmente hay previstos de energías renovables en España no son de Iberdrola. Y porque cuanta más energía renovable se produzca, más tiempo paradas pasarán las centrales térmicas de Iberdrola.

Estamos ante un flagrante conflicto de intereses. Los de las eléctricas con sus energías sucias, que quieren mantener a toda costa, y los de la sociedad, que para sobrevivir al cambio climático necesita que esas energías sucias sean sustituidas urgentemente por renovables.

Que no nos engañen tratando de culpabilizar a las renovables del “déficit de tarifa”, cuando acaban de anunciar unos beneficios de 2.805 millones de euros. Que dejen de mentir, porque sus mentiras no nos las tragamos, aunque vergonzosamente el Gobierno español se las está tragando todas.

Y sobre todo, que no esperen que nos quedemos cruzados de brazos ante las presiones y las falacias que, estamos seguros, no han hecho más que empezar.
Jose L. García Ortega (@jlgarciaortega), responsable de la campaña de Energías Limpias de Greenpeace

sábado, 18 de febrero de 2012

Una buena ley mal aplicada
El respeto a los procesos ecológicos no es un freno al progreso. La Ley de Costas debe completarse; no reformarse

En los últimos días se ha hablado mucho sobre la Ley de Costas. Desde el movimiento ecologista queremos manifestar nuestro apoyo a una ley que, a la vista de la situación actual, debería ser reforzada y no rebajada. La Ley de Costas es la mejor garantía para salir de esta crisis económica sin sacrificar el delgado tramo de nuestro territorio que proporciona innumerables servicios naturales, como por ejemplo la defensa contra los temporales, y que nos proporciona un 10% del PIB.
Sin embargo, desde que comenzó a aplicarse, la ley se ha enfrentado a poderosos detractores: aquellos que solo ven en la franja costera una gran parcela a urbanizar, o aquellos que han sido víctimas de la desidia y arbitrariedad con la que muchos ayuntamientos, comunidades autónomas y las propias demarcaciones de costas han jugado a su antojo.
Con la entrada en vigor de la Ley de Costas, en 1988, se dio un paso muy importante en la conservación de los recursos naturales. La nueva ley establecía claros límites al proceso de desfiguración que desde la década de los 50 se había iniciado en la costa, haciendo patente el uso público de la costa para todos los ciudadanos. El servicio público del litoral aparece ya recogido en el artículo 132 de la Constitución española.
Los deslindes realizados hasta ahora están ratificados por sentencias del Tribunal Supremo
La Ley 22/1988 de Costas establecía un plazo de cinco años tras su entrada en vigor para completar el deslinde –la delimitación cartográfica- del Dominio Público Marítimo Terrestre. Sin embargo, transcurridos más de cuatro lustros, el proceso aún no se ha completado. Este dato es fundamental para entender por qué no se puede ahora poner en duda la ley, ya que supondría tirar por la borda el ingente trabajo de la Administración pública para delimitar más del 90% de los 8.000 kilómetros del litoral. Estos deslindes, además, están ratificados por sentencias firmes del Tribunal Supremo, órgano que ha confirmado la legalidad de la actuación de la Administración a lo largo de sus 24 años.
Además, la Ley de Costas, en sus disposiciones transitorias, salvaguarda los derechos de quienes contaban con derechos legítimos, dando el nada desdeñable plazo de 30 años prorrogables otros 30 para buscar otra ubicación al gran número de industrias altamente contaminantes que se asientan en la costa. No existe, pues, inseguridad jurídica o limitación desproporcionada sino, más bien, garantías y soluciones equilibradas aceptadas por el Constitucional.
La reforma que ahora se anuncia no es el primer intento de descafeinar la protección de la costa. En 2002 el Gobierno de Aznar introdujo varios cambios en la ley -escondidos en la Ley de Acompañamiento de los Presupuestos Generales – que fomentaban la ocupación más completa del litoral, llegando a autorizar construcciones a tan solo 20 metros del mar y favoreciendo los planes urbanísticos de los ayuntamientos. Después, el Gobierno de Zapatero también modificó la norma a través de segundas como la Ley de Economía Sostenible. Y ahora, con el cambio de Gobierno, se anuncia una “profunda reforma”.
Para mejorar la competitividad no hace falta modificar la Ley de Costas, sino gestionar de forma integral los usos en el litoral
En lugar de perseguir a quienes se enriquecieron gracias a la corrupción y los desmanes urbanísticos, se deja entrever un escenario de continuidad que daría por bueno el beneficio privado y la búsqueda de soluciones a medida, dejando en segundo plano el provecho que nos reporta una costa al servicio de todos. El peligro con esta reforma es que se premie a quienes se guían por la especulación. Existen multitud de ejemplos, como el del famoso hotel ilegal de El Algarrobico, construido a menos de 20 metros de la costa.
Desde Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF consideramos que la aplicación de la Ley de Costas tiene que ser estricta, sin rebajas, eliminando las construcciones ilegales y compensando a aquellos propietarios víctimas de la mala gestión administrativa (estudiando caso por caso). La mejor política que se debe ejecutar es favorecer la conservación del entorno. Un estudio del propio Ministerio de Medio Ambiente considera que la costa española puede producir hasta 7.745 millones de euros anuales si se mantiene un estado de conservación favorable. Para mejorar nuestra competitividad económica, sobre todo la turística, no hace falta modificar la ley, hay que gestionar de forma integral todos los usos en el litoral.
El respeto a los procesos ecológicos no es un freno al progreso, es el camino para salir de la crisis. Además, no se lo pueden permitir ni dunas ni albuferas ni calas. Pero tampoco se lo pueden permitir ni la industria turística ni las pesquerías artesanales, y mucho menos los pueblos costeros y sus paseos marítimos, que ven peligrar la seguridad ciudadana por la previsible subida de nivel del mar y las inundaciones y avenidas debido al cambio climático. En España se han destruido en 20 años el equivalente a ocho campos de fútbol al día en la costa. Y la situación en insostenible. Con la vista puesta en el futuro de este país, la reforma de la Ley de Costas sería el peor de los mensajes porque ya hemos aprendido que el ladrillo no es la solución.
Mario Rodríguez Vargas es director ejecutivo de Greenpeace. Francisco Segura Castro es coordinador de Ecologistas en Acción. Firman también este artículo las organizaciones Amigos de la Tierra, SEO/BirdLife y WWF.

sábado, 4 de febrero de 2012

Dí no al parón de las energías limpias firmando en http://actuable.es/peticiones/no-al-paron-las-energias-limpias
Las energías renovables son esenciales por ser sostenibles, mitigar el cambio climático y crear empleo

El Gobierno ha apostado por las energías sucias convencionales con la excusa de resolver el déficit tarifario al aprobar el Real Decreto-ley 1/2012 de 27 de enero, por el que se procede a la suspensión de los procedimientos de preasignación de retribución y a la supresión de los incentivos económicos para nuevas instalaciones de producción de energía eléctrica a partir de cogeneración, fuentes de energía renovables y residuos.
Esta decisión solo beneficia a las grandes compañías eléctricas y anima a seguir quemando combustibles fósiles o a seguir usando las peligrosas centrales nucleares. Para reducir el déficit tarifario existen muchas otras medidas que se podrían llevar a cabo sin perjudicar al desarrollo de las energías limpias:
• Quitar las ayudas al carbón
• Eliminar los pagos por capacidad
• No permitir los beneficios caídos del cielo que disfrutan las centrales nucleares e hidroeléctricas
Las energías renovables son las únicas con futuro y es un sector que en España cuenta con numerosas empresas y trabajadores altamente cualificados. Se podrían crear 300.000 empleos en el sector de las renovables y cerca de un millón en el de los servicios energéticos para 2020
Actúa y exige al Gobierno que rectifique y que facilite el desarrollo de un marco legislativo estable para cambiar a un modelo energético basado en renovables.
AL FIRMAR LA PETICIÓN ESTARÁS ENVIANDO ESTA CARTA
DESTINATARIO: JOSÉ MANUEL SORIA, MINISTRO DE INDUSTRIA, ENERGÍA Y TURISMO DE ESPAÑA
Sr. Ministro,
La aprobación del Real Decreto-ley 1/2012 de 27 de enero, por el que se procede a la suspensión de los procedimientos de preasignación de retribución y a la supresión de los incentivos económicos para nuevas instalaciones de producción de energía eléctrica a partir de cogeneración, fuentes de energía renovables y residuos, supondrá un parón en el desarrollo de las energías renovables en España.
Esta decisión solo beneficia a las grandes compañías eléctricas y anima a seguir quemando combustibles fósiles o a seguir usando las peligrosas centrales nucleares.
Para reducir el déficit tarifario existen muchas otras medidas que se podrían llevar a cabo sin perjudicar al desarrollo de las energías limpias, como eliminar las ayudas al carbón, los pagos por capacidad o los beneficios caídos del cielo que disfrutan las centrales nucleares e hidroeléctricas.
Las energías renovables son las únicas con futuro y es un sector que en España cuenta con numerosas empresas y trabajadores altamente cualificados. Se podrían crear 300.000 empleos en el sector de las renovables y cerca de un millón en el de los servicios energéticos para 2020
Por ello es necesario que el Gobierno rectifique y que facilite el desarrollo de un marco legislativo estable para cambiar a un modelo energético basado en las energías renovables.
Atentamente.

sábado, 14 de enero de 2012

¿Qué es una Ecoaldea?
"Una ecoaldea es un asentamiento humano, concebido a escala humana,
que incluye todos los aspectos importantes para la vida, integrándolos
respetuosamente en el entorno natural, que apoya formas saludables de desarrollo
y que puede persistir indefinidamente".

Robert Gilman
Una Ecoaldea es un proyecto de vida, vidas. El trabajo de aprender a compartir entre personas. Es la mirada atenta al entorno, el cuidado agradecido de la tierra, el aire, el agua, la luz. el fuego...
Es la afirmación de quiénes queremos ser, un compromiso por una vida social en armonía, solidaria.
El proceso de soñar y concretar.
Vidas reinventándose.
Desde la RIE queremos definir una Ecoaldea por los siguientes criterios:
-Una Ecoaldea necesita contar con un nexo de unión. Sea una visión común, un sueño compartido, objetivos, metas...
-Con un grupo de gente viviendo en el lugar, con una estructura colectiva de toma de decisiones.
-Tratando de crear cultura que integra los aspectos ecológicos, sociales, culturales, económicos, tecnológicos, políticos, espirituales.
-Aspirando a desarrollar una estructura comunitaria dinámica con sus actividades comunes, espacios de encuentro, formas de gobierno, programas educativos, actividades culturales, etc.
En las Ecoaldeas se trabajan temas diversos: del trabajo con y en la tierra: horticultura ecológica, Permacultura, Ganadería ecológica, Aprovechamiento de bosques plantas, frutas etc....
Bioconstrucción, autoconstrucción, tipis etc...
La Ecología: depuración, gestión ambiental, energías renovables, naturaleza...
Trabajos de grupo, vida en común, igualdad, comunidad, consenso, relaciones, resolución de conflictos...
Autogestión de la salud, terapias alternativas, salud natural...
Iniciativas solidarias, cooperación, dinamización rural, social...
Educación alternativa...
Otras Economías...
Crecimiento espiritual..
Para más información visiten la página  http://www.ecoaldeas.org/

domingo, 1 de enero de 2012

 ¡Comienza el nuevo año de forma solidaria plantando un árbol!

Los árboles funcionan como enormes pulmones, mediante el proceso de fotosíntesis captan el dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera y liberan oxígeno necesario para la vida del resto de los seres vivos.
El CO2 es uno de los gases de efecto invernadero, por lo que aumentar la cantidad de árboles en el planeta ayuda a disminuir la cantidad de gases responsables del cambio climático que indefectiblemente conduce al calentamiento global.
Es fundamental tener presente que la especie a plantar debe ser autóctona o nativa de la zona, de lo contrario los efectos pueden ser adversos, ya que en ocasiones las especies alóctonas (no autóctonas) acaban desplazando a la vegetación autóctona provocando graves alteraciones muy perjudiciales  y en ocasiones irreparables para el Medio.
De este modo serían especies aptas para plantar en nuestro municipio la encina, lentisco, romero, retama… (en campiña) dependiendo del lugar (zonas de ribera o no) podríamos incluir álamo, taray, adelfa… en cuanto a la parte de sierra cabe citar especies como encina, madroño, lentisco, labiérnago, romero, mirto, lavanda, quejigo, coscoja, brezo, etc.
El proceso para plantar un árbol es relativamente sencillo. Lo más recomendable es el procedimiento por esqueje, aunque también se puede optar mediante semilla. La época más recomendada es en los meses de primavera, aunque invito a la experimentación pues seguro os llevaréis más de una sorpresa.  A mí por ejemplo me han agarrado unos esquejes de romero y lavanda que sembré en noviembre.
Planta un árbol o arbusto sobre la tierra yerma y ayúdale a crecer, como dijera el bueno de Labordeta en una de sus canciones, no lo dudes, te sentirás reconfortado al devorverle a la naturaleza parte de la materia prima que le expoliamos para obtener beneficio y bienestar.
Aquí dejo varios motivos  para que plantes árboles y colabores a reducir el impacto sobre el planeta:
-Los árboles disminuyen la contaminación.
Las hojas de los árboles retienen las partículas de polvo que flotan en el aire, evitando que las inhalemos al respirar.
Los árboles plantados en hilera funcionarán como una barrera contra la materia particulada en la atmósfera.

- Oxigenan el aire.
Las hojas fijan el CO2 atmosférico, el cual es un producto residual del metabolismo humano y animal y de la quema de combustibles, además de producir grandes cantidades de O2 necesario para la vida.

 -Refrescan el ambiente.
Las
plantas, además de la fotosíntesis, desarrollan otros procesos como la evapotranspiración (pérdida de agua y humedad por evaporación).
Las hojas liberan vapor de agua que refresca el aire y lo humedece. Si
plantas árboles alrededor de tu casa puedes refrescarla de un 10% a un 50%. De esta manera disminuirás el uso de los sistemas de refrigeración que también contaminan el ambiente.
 -Reducen la contaminación sonora.
Las grandes masas de hojas funcionan como amortiguadores del ruido generado por el tránsito, las industrias y el funcionamiento de la ciudad.

- Son pequeños ecosistemas.
Cada árbol funciona como un verdadero ecosistema, sobre él viven pájaros, insectos y a veces otros vegetales que interactúan entre sí. Al talar un árbol desaparecen cientos de otros seres vivos que habitan en él.

-Intervienen en el ciclo del agua.
Las raíces retienen el agua de lluvia permitiendo que ésta filtre lentamente a través del suelo hasta los acuíferos y que se dirija despacio hasta los ríos, manteniendo estable el caudal y evitando sequías e inundaciones.

 - Protegen el suelo.
Evitan la erosión y el desgaste de los suelos, "sosteniendo" las partículas del suelo con sus raíces.

“Quien planta árboles está al lado de la eternidad. Nuestra codicia legítima de más bosques es la búsqueda de una humanidad más humana” Joaquín Araújo
“La paz en la Tierra depende de nuestra capacidad para preservar el medio ambiente…la degradación ambiental y pobreza van juntas” Wangari Maathai, activista keniata, Premio Nobel de la Paz 2004.
“Hay un libro abierto siempre para todos los ojos: la naturaleza” Jean Jacques Rousseau.
“Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol” Martin Luther King.